La OMS calcula que el tabaquismo cuesta un billón de dólares al año. Apenas un 0,34% de los impuestos que se recaudan se emplean en políticas de control.

Las políticas públicas para reducir el tabaquismo, entre ellas la subida de impuestos y de precios, podrían generar importantes ingresos para los países, además de mejorar la salud de sus ciudadanos. Es lo que concluye un informe publicado este martes por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Nacional del Cáncer, que entre otras cosas pone cifras a lo que le cuesta al mundo el tabaquismo: al año un billón de dólares (950.000 millones de euros) en costes sanitarios y de pérdida de productividad. Actualmente la OMS calcula que unos seis millones de personas mueren cada año en el mundo a causa de las enfermedades provocadas por esta adicción.

El informe se detiene en los beneficios que tendría aumentar los impuestos a las cajetillas de tabaco. Si todos los países se pusieran de acuerdo para subir las tasas —por ejemplo 0,8 dólares por cajetilla— obtendrían un 47% más de ingresos. La primera consecuencia sería un aumento del precio un 42%. La segunda, según el texto, supondría una reducción importante del número de fumadores: la tasa caería un 9%, el equivalente a 66 millones de fumadores adultos menos en el mundo.

Otra de las conclusiones en las que insiste el informe es que las políticas de control del tabaquismo no dañan a las economías y que tienen un impacto muy modesto en el empleo del sector. El texto destaca que el número de puestos de trabajo que dependen del tabaco ha caído en la mayoría de países, en gran parte debido a la innovación tecnológica. Los programas de sustitución del tabaco por otras cosechas ofrecen a los agricultores opciones alternativas, apunta el monográfico.

El informe señala también que el poder global de las compañías tabaqueras no deja de crecer. En 2014 el 85% del mercado mundial estaba en manos únicamente de cinco empresas.

El estudio pretender ser “una herramienta poderosa” para que los gobiernos se tomen más en serio la lucha contra el tabaquismo, ha señalado este martes Douglas Bettcher, director de prevención de la OMS. “El texto muestra que las medidas de control coste-efectivas y probadas, como la subida de impuestos y de precios, y la prohibición de la publicidad y de fumar en público pueden salvar vidas y que las economías pueden prosperar”, ha añadido.

 

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